¡Qué ilusión hace empezar el año reencontrandose con gente bonita! Y no se puede ser más bonitas de lo que son Alicia Sáez y Beatriz Fabregat, exalumnas de ESAC (promoción 2016-2020) que, actualmente afincadas en Barcelona, regresan a casa a presentarnos “A mí que me entierren contigo” bajo el sello de su compañía La Férrea.
Obviando esta breve introducción -y para todas aquellas personas que no hayan tenido el gusto de conoceros hasta ahora- empezaremos con una pregunta básica pero complicada: ¿quiénes son Alicia Sáez y Beatriz Fabregat?
Alicia y Bea son dos chicas que hacen teatro y muchas cosas más.
¿Qué podemos esperar de vuestro espectáculo? ¿Vemos en el espacio escénico a Alicia y a Bea? ¿O a personajes ficcionados?
De A mí que me entierren contigo nos gustaría que no se esperara nada en concreto. Lo que más deseamos es que vengáis a disfrutar y a estar presentes con nosotras. Estaría bien que vengáis acompañados de gente a la que queréis mucho, ya que es una obra que apela a esos vínculos incondicionales e importantes. En el espacio escénico vemos una versión algo ficcionada de Alicia y Bea. Eso sí, nos seguimos llamando Alicia y Bea.
A pesar de que comentáis que os gusta partir del texto, vuestra pieza apuesta por una propuesta multidisciplinar ¿Formará parte esto del sello de vuestra compañía? ¿Qué suma al resultado final cada una de estas disciplinas?
Sí, desde La Férrea abogamos y aspiramos a un lenguaje multidisciplinar. Pensamos que todavía nos queda un largo recorrido de descubrir qué disciplinas queremos incluir en nuestros montajes. Para esta obra en concreto han predominado el texto y el movimiento, pero para las próximas aún no lo sabemos. Tenemos interés en el mundo del teatro físico y visual o por ejemplo Alicia siente una pulsión más por todo lo referente a la estética y Bea por lo sonoro. Al final lo que queremos es llevar a escena lo que en el momento deseemos investigar o aprender. Lo que para nosotras suma la mezcla de disciplinas es poder hablar de un mismo tema a través de diferentes lenguajes, es como expandir la manera en la que poder expresar.
Las dos sois un ejemplo de actrices que, tras cursar sus Estudios Profesionales en ESAC, habéis decidido seguir formándoos al acabar la escuela. ¿Qué conocimientos habéis incorporado a vuestra mochila? ¿Qué importancia tiene seguir formándose para una intérprete/artista/creadora?
Para nosotras es muy importante seguir formándonos en diferentes disciplinas para poder tener una visión más global de las artes escénicas (también porque estamos muy interesadas en ello). Desde que acabamos en la ESAC, las dos optamos por hacer más formación de disciplinas físicas (danza, circo, teatro físico) y de dramaturgia. Desde nuestra visión creadora queríamos ir más allá del teatro textual. Esto parte de una inquietud que las dos compartimos, y es que no sabemos hacer solo una cosa, somos muy inquietas y curiosas.
“A mí que me entierren contigo” se presenta como un tratado de la amistad. Vosotras os conocisteis en 2016, cursando los Estudios Profesionales en la escuela. ¿Constituiros como compañía era el siguiente paso natural? ¿Diríais que ha cambiado vuestra manera de relacionaros? ¿En qué punto está vuestra amistad 10 años después?
Sin duda, soñamos con hacer teatro juntas desde que estábamos en la escuela. Constituirnos como compañía ha llegado ahora, después de mucho tiempo. Nos ha llevado años coincidir en tiempo, espacio y disponibilidad. Al final no es fácil comprometerse con un proyecto así, tienes que renunciar a otras cosas e incluso tener fe ciega en ello. No vamos a negar que es un mundo súper precario y eso hace que existan muchas dificultades para poder dedicarnos a esto. Respecto a la manera de relacionarnos…, qué pregunta más compleja. Sorprendentemente diríamos que la base y la esencia no ha cambiado mucho. Ha cambiado la relación en cuanto a que hemos crecido y madurado juntas, con lo que todo ello conlleva. Hemos ido aprendiendo a cuidar más y mejor este vínculo, que con los años también se va haciendo más y más importante. No es lo mismo cuando llevas un año yendo a clase con una persona, que ahora que han pasado 10 años. En todo caso, nuestra manera de relacionarnos ha cambiado a mejor porque nos hemos esforzado en hacerlo también. Diríamos que estamos en muy buen momento, pero siempre decimos eso jajajajaja. Tenemos la suerte de que es una amistad muy estable e incondicional, suena un poco pasteloso, pero es así. ¿Qué íbamos a hacer sino un tratado de la amistad?
“Has estado leyendo mi diario”. “Eso es lo que tú te crees” -se dice en vuestro espectáculo. Y, como si de un diario personal se tratase, os preguntamos… ¿qué recuerdos conserváis de vuestro paso por la escuela?
Qué decir, tantas cosas… Ilusión, alegría, frustraciones, inocencia, diversión, pasión, entrega, miedos, aprendizaje. Recordamos tanto lo bueno como lo no tan bueno. Recordamos mucho a todos los profesores que hemos tenido, los montajes que hemos hecho, a nuestros compañeros (cuántos momentos hemos vivido juntos), a Màriam. Cada día de lunes a viernes nos dedicábamos a hacer teatro, fue una muy buena época que guardamos con mucho cariño.
¿Qué le pedís a este 2026 que acabamos de estrenar?
Vamos a ser muy clásicas: al 2026 le pedimos amor, salud, trabajo y seguir haciendo teatro juntas.
Alicia y Bea (La Férrea) estarán el 24 y 25 de enero a las 19:00 en Espai Inestable compartiendo su creación “A mí que me entierren contigo”.
No os las perdáis 🙂