Fernando Soler: Diversificar es sobrevivir

Fernando Soler es actor, profesor, director, creador y ahora también distribuidor teatral. No hay palo que se le resista y es que el objetivo es diversificarse para trabajar siempre dentro del teatro. 

Desde que se formase en la Escuela del Actor (Promoción Arte Dramático 2009 – 2013) no ha parado de buscar oportunidades en el sector y es que como él mismo dice hay que aprovechar todos los trenes que te propone la profesión  y no esperar a que suene el teléfono, que no suena casi nunca. 

Ahora, a través de Triapasón Producciones, ofrece a compañías teatrales con las que está vinculado artísticamente  a distribuir sus espectáculos. La pandemia lo ha complicado todo más si cabe, pero para Fernando cada espectáculo programado es una batalla ganada. 

¿Qué es Triapasón? 

Triapasón es una empresa de producción de teatro, especializada en el teatro musical, pero que también da servicios de distribución a otras compañías con las cuales nos une algún vínculo artístico. Es una aventura de un equipo que se ha tirado a la piscina empresarial con ganas de crecer y hacer llegar su trabajo a los escenarios. 

¿Cómo surge la idea de montar esta empresa? 

Las “patas” de Triapasón somos Diego Alamar, Sara Lliso, Agus Casanova y yo.  Juntos llevábamos unos años gestionando la compañía Octàmbuli desde la asociación cultural, pero ya se quedaba un poco pequeño este sistema y queríamos dar un paso hacia la profesionalidad. Operar como empresa te abre muchas más puertas y te posiciona mucho mejor en el mercado. Y así empezamos con la producción de nuestro primer espectáculo Sobrepassades. En enero si la pandemia no lo hubiera impedido habríamos estrenado la segunda, Frau D, pero esperamos hacerlo en primavera y aprovechar todas las ganas que tenemos y tiene el público de volver al teatro con tranquilidad. 

Por otra parte, iniciamos también el trabajo de distribuir nuestros propios espectáculos y aquellos en los que estamos involucrados artísticamente, como son las producciones de Octàmbuli, Caterva Teatre o Llevant Ensemble. Recientemente, y de manera muy excepcional, hemos añadido al catálogo varios espectáculos de la compañía Hongaresa. Yo he trabajado varias veces con Paco Zarzoso y hay una relación de confianza que ha desembocado en  esta relación profesional de la esperamos surjan muy buenas noticias, como ya sucede con L’home bo de Caterva teatre, que está funcionando muy bien. 

¿Cómo ayudáis a las compañías que os confían sus espectáculos? 

Tenemos un sistema, que va creciendo y perfeccionándose poco a poco, porque aún somos muy jóvenes es este aspecto y estamos aprendiendo sobre la marcha.  En primer lugar generamos toda una imagen comercial del espectáculo para hacérsela llegar a los técnicos de cultura y programadores de teatro que puedan estar interesados y a partir de ahí, entablamos la negociación hasta que se fija una fecha para las funciones. 

Al final no tiene mayor secreto que vender y vender bien. Sí que es cierto que tenemos el plus añadido de que estamos muy involucrados en los espectáculos que vendemos y eso hace que no sea un trabajo comercial al uso. Cada oportunidad de que se vea un espectáculo de nuestro catálogo es un teatro es una batalla ganada, para la compañía, la empresa y sobre todo el equipo de formamos juntos. 

¿Está siendo complicado encontrar un lugar para los montajes en plena pandemia? 

Tristemente sí, mucho. Sobre todo por la incertidumbre. Una función se suele cerrar con mucho tiempo de anticipación y eso normalmente te suele dar un margen de organización bastante cómodo. En la situación que estamos viviendo todo eso ha desaparecido. 

Se siguen cerrando “bolos” y las oficinas siguen abiertas, pero los teatros no siempre, desgraciadamente en cualquier momento puede cerrar un teatro y si te pilla programado, esa función con suerte se cambia de fecha, pero a veces se cancela. Y eso genera una inestabilidad muy grande. De todas formas estamos viviendo una situación que cambia de semana en semana y nunca sabes que te vas a encontrar. Cada teatro está gestionando la pandemia como mejor puede y es muy complicado. 

Actor, profesor, director y ahora también eres distribuidor…

Y creador, regidor, técnico de luces, maquinista, transportista, etc… y hasta plancho el vestuario. Pero puedo decir que todo lo que hago está dentro del teatro que es mi principal objetivo. Esta profesión en ocasiones es mucho más que un trabajo y esa implicación emocional, sumada a la falta de oportunidad y dificultad del mercado laboral actoral, te lleva a diversificar. Y tantas cosas que hacer en el teatro que no te las acabas nunca. 

Supongo y espero, que el tiempo me vaya poniendo en algún lugar más concreto dentro de la profesión aunque sé que hay cosas que, si puedo nunca dejaré de hacer, como actuar, dirigir y dar clase que me apasiona compartir mi profesión con las nuevas generaciones o incluso con el mundo amateur, que es amor puro al teatro y en épocas duras te recarga las pilas una barbaridad. 

Y es que formarse en Arte Dramático abre un abanico más amplio de lo que parece, ¿no es así? 

La formación es importantísima, sobre todo para tomar conciencia de lo grande que es esto y saber que hacen todos los profesionales que intervienen en una función. Esto es un trabajo de equipo. Hay que saber de todo, y la escuela es solo el principio, eso sí, es donde se asientan las bases de todo. Luego está la vida profesional donde empiezas a ver otros métodos, formas de trabajo distintas y realmente nunca dejas de formarte y seguir estudiando. Si a esto le sumas subirte a todos los trenes que te propone la profesión acabas diversificando y haciendo un poco de todo hasta que encuentras tu sitio. Formación continúa y experiencia es la clave. Y sobre todo abrir tu propio camino, no esperar a que suene el teléfono, que no suena casi nunca. 

Pero además del proyecto empresarial de Triapasón tienes en marcha otros como actor… ¡cuéntanos en qué andas metido! 

Pues sigo con la gira del Home bo de Caterva, que nos está dando muchas alegrías. Si todo va bien en primavera estrenaré Frau D, donde también estoy en escena y estamos esperando el estreno oficial de La Benvinguda de Pablo Peris, una película maravillosa que rodamos el año pasado, pudimos ver un preestreno en la Mostra del Mediterràni pero que en breve se podrá ver en cines y me tengo muchas ganas. Y aparte de eso hay un par de proyectos que se están gestando pero de los cuales mejor no hablar, por si las moscas.



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